CLEAN·

InicioConsejos › Lavado

LavadoPublicado el 27 de agosto de 2026

¿Cómo se debe separar la ropa antes de lavarla?

Respuesta corta

Separa por tres criterios en este orden: color (blancos, claros, oscuros), tipo de tela (toallas y mezclilla aparte de lo delicado) y nivel de suciedad. Las prendas nuevas de color intenso van solas las primeras tres veces, porque sueltan tinte aunque la etiqueta no lo advierta.

Paso a paso

  1. Blancos, claros y oscuros en tres montones
  2. Saca toallas y tapetes: sueltan pelusa sobre todo lo demás
  3. Aparta lo delicado para bolsa de malla y ciclo suave
  4. Lo muy sucio va aparte, no contamina al resto
  5. Lo nuevo de color fuerte, solo las primeras tres lavadas

Separar la ropa parece un ritual heredado de las abuelas, pero cada criterio responde a un problema físico concreto. El color es el más conocido: los tintes textiles, sobre todo los rojos, azul índigo y negros, no están unidos químicamente a la fibra de forma perfecta, y una parte se libera en el agua durante los primeros lavados. Esa molécula suelta busca dónde fijarse y encuentra el algodón blanco, que es especialmente receptivo. El resultado es esa carga entera que amanece rosa y que nunca vuelve a ser blanca del todo, porque el tinte ya se fijó de manera uniforme.

El segundo criterio, el tipo de tela, es el que más gente se salta y el que causa la mayoría de las quejas invisibles. Las toallas, los tapetes de baño y la mezclilla nueva sueltan cantidades enormes de pelusa. Si van con playeras negras o con ropa deportiva de fibra sintética, esa pelusa se incrusta y el resultado es una playera negra con aspecto de haber estado en una obra. Al revés también aplica: los cierres metálicos, los broches y los ganchos de los sostenes se enganchan y desgarran lo delicado durante el volteo del tambor. Por eso lo delicado va en bolsa de malla y con ciclo suave.

El tercer criterio es el grado de suciedad, y aquí hay un matiz. Poner un pantalón lleno de tierra con camisas de oficina no vuelve las camisas sucias —el agua de lavado se lleva la mayor parte— pero sí obliga a usar más detergente y más agitación de la que las camisas necesitan, y eso desgasta. Separar lo muy sucio permite darle el ciclo largo y agresivo que sí requiere, mientras el resto recibe un ciclo corto y suave que lo conserva. La ropa no se acaba de usarla; se acaba de lavarla mal.

Un truco que ahorra tiempo: separa al momento de desvestirte, no el día de lavar. Tres cestos —blancos, colores, delicados— convierten una tarea de veinte minutos en cero minutos, porque la separación ya ocurrió sola durante la semana. Y para saber si una prenda nueva destiñe, humedece una esquina interior con agua tibia y presiónala contra una tela blanca: si la tela blanca se mancha, esa prenda va sola las primeras veces. En el local esto lo hacemos de rutina con la ropa que llega por primera vez de un cliente nuevo, precisamente porque un error de este tipo no tiene marcha atrás.

¿Prefieres que lo hagamos nosotros?

En CLEAN lavamos por kilo con equipo LG comercial, tratamos las manchas antes del ciclo y te avisamos por WhatsApp cuando tu ropa está lista. También pasamos a recogerla.

Sigue leyendo